
MIGRACIÓN FORZADA
La migración forzada es uno de los fenómenos más relevantes de nuestros tiempos y afecta de manera significativa a la población joven, al encontrarse en una etapa vital clave para el desarrollo educativo, laboral y personal. Los desplazamientos forzosos no son resultado de decisiones puramente individuales, sino de estructuras globales que reproducen desigualdades entre el Norte y el Sur Global. Factores como la falta de acceso a empleo digno, sistemas educativos limitados, violencia estructural, impactos del cambio climático y debilidad institucional generan contextos en los que, lejos de ser una opción, migrar se convierte en una obligación para garantizar la supervivencia o el desarrollo personal.
Este fenómeno puede entenderse mediante la teoría de push/pull de la migración, que explica cómo las personas se desplazan debido a una combinación de factores que las “empujan” (push) a salir de su lugar de origen y otros que las“atraen” (pull) hacia un destino. Los factores push incluyen condiciones negativas como el desempleo, la pobreza o los conflictos, y los factores pull son las oportunidades y ventajas que ofrece otro lugar, como mejores empleos, acceso a educación o una mayor calidad de vida.
El proyecto Sokatira Migratoria pone el foco en estas dinámicas de empuje y atracción a través de acciones de artivismo, campañas digitales y físicas. El objetivo es sensibilizar y capacitar a la juventud navarra en torno a la realidad de las migraciones forzadas, promoviendo su compromiso activo en la denuncia y erradicación de este fenómeno.
JUVENTUD Y FACTORES ESTRUCTURALES DE EXPULSIÓN
La juventud es uno de los grupos más afectados por los factores estructurales que impulsan la migración forzada:
Falta de educación de calidad
En muchos países empobrecidos, la infancia y juventud no cuenta con los recursos o el acceso a este derecho universal, lo cual entorpece no solo su desarrollo personal, sino el progreso de la sociedad y el país en su conjunto.
Desempleo y precariedad laboral
La tasa de desempleo juvenil se mantiene muy por encima de la media, con alrededor de 12,6%. Esto refleja barreras persistentes para que las personas jóvenes puedan acceder a empleos de calidad y sostenibles.
Pobreza multidimensional
Dificultades de acceso a educación superior de calidad, inserción laboral precaria, ausencia de redes de protección social, limitaciones en el acceso a vivienda digna y servicios básicos, y escasa participación en la toma de decisiones públicas.
Cambio climático y crisis ambiental
Los desplazamientos asociados a fenómenos climáticos extremos irán en aumento en las próximas décadas. La juventud rural es especialmente vulnerable a la degradación ambiental, pérdida de medios de vida agrícolas y desastres naturales.
Conflictos armados
Las guerras generan entornos de inseguridad prolongada, destrucción de infraestructuras básicas y colapso de servicios esenciales. La juventud se enfrenta a riesgos específicos como el reclutamiento forzado, la persecución, la interrupción de su educación y la falta de oportunidades de futuro.
Desigualdad de género y discriminación
En muchos contextos, las normas sociales, culturales y legales limitan gravemente los derechos y oportunidades de mujeres y personas LGTBIQ+, generando situaciones de violencia, exclusión y falta de autonomía.
